Usos de las Bromeliaceae en Latinoamérica




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Usos de las Bromeliaceae en Latinoamérica
Uses of Bromeliaceae in Latin America

Claudia Teresa Hornung-Leoni

Centro de Investigaciones Biológicas, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, A.P. 69-1, Plaza Juárez, Centro. Pachuca- Hidalgo, C.P. 42001, México. Tel: (771) 72000 ext. 6655; Fax: (771) 72000 ext. 6642.
Correo electrónico: hleoni@uaeh.edu.mx
Resumen

Las Bromeliáceas han sido empleadas por la cultura latinoamericana desde tiempos ancestrales hasta la actualidad. En este trabajo se detallan los usos humanos para los que se ha empleado a las especies de esta familia en varios países de Latinoamérica. Los usos van desde ornamental, medicinal, alimenticio, ceremonial, así como para obtención de fibras y textiles, y para usos locales regionales.


Palabras claves: Bromeliaceae, usos, Latinoamérica.

Abstract

The Bromeliads have been used by Latin-American culture since ancestral time until now. In this work are included details of the uses in which were employed the species of this family since anthropocentric uses in several countries in Latin America. The uses includes since ornamental, medicinal, food, ceremonial, as well as to obtain fiber and textile and to particular local uses regional as well.



Key word: Bromeliceae, uses, Latin America.

Las Bromeliaceae son una familia conocida particularmente por frutos comestibles como la piña, Ananas comosus L., fruto suramericano que se dio a conocer en Europa luego del viaje de Cristóbal Colón en 1492, a la cual por su similitud con el fruto de los pinos la denominó “pineapple” o “manzana del pino” (Benzing, 2000; Betancur, 2001). Esta familia es conocida también por las denominadas epífitas (que crecen sobre árboles) y se les ha referido equivocadamente como parásitas pues se pensaba que tomaban la savia del árbol hospedero, sin embargo no perforan ningún tejido de la planta para alimentarse, un ejemplo claro de ello es el caso de aquellas que crecen sobre los cables de electricidad (Ej. Tillandsia recurvata L.). A pesar de ello las epífitas pueden llegar afectar de manera indirecta al hospedero debido al porcentaje de cobertura de las ramas y por el efecto del peso que debe soportar el árbol, sobretodo debido a la presencia de especies tipo tanque que almacenan gran cantidad de agua en el centro de la roseta.

Desde tiempos ancestrales esta familia ha sido muy utilizada en las diferentes regiones de Latinoamérica, y en cada una de las regiones de América (norte, centro y sur) se le ha dado un uso particular a la flora Bromeliológica, dando como resultado gran variedad de utilidades, desde usos comunes con diferentes especies, hasta usos exclusivos de una planta en un área particular. En Latinoamérica, la familia ha sido empleada como ornamental, medicinal, fines alimenticios, decorativos (en festividades) y ceremonial, así como también para la realización de bebidas, obtención de fibras, sustituto del café, relleno de cojines, instrumento musical, decoración de piñatas, fibra para lavar trastes y como material para nidos de heno. Estudios recientes en México (Sandoval-Bucio et al., 2004) detallan las especies empleadas para los usos anteriormente mencionados.

Muchos son los usos que se le han dado a esta familia y cabe destacar que además de la utilidad antropocéntrica, estas plantas son fuente importante para la conservación de la humedad de los bosques, debido a la presencia de especies con roseta en forma de tanque en donde almacena agua, la cual funge también como reservorio hídrico para otros seres vivos. Igualmente son fuente importante de alimento para una variada fauna (Ej. aves, murciélagos e insectos) ya sea a través del néctar y/o frutos (Benzing, 2000; González y Valdivia 2005; Salinas et al., 2007; Hornung et al., 2007). La forma arrosetada permite desarrollar microambientes dado que se almacena dentro del tanque una gran cantidad de flora y fauna en su interior (Benzing, 2000); se puede encontrar en el tanque desde protozoarios, algas y musgos hasta escorpiones, anfibios y reptiles dentro de la roseta. Las bromeliáceas son también consumidas como fuente de carbohidratos por algunas animales como el oso andino (Tremarctos ornatus) también llamado oso de anteojos; dicho mamífero se alimenta de bromeliáceas (entre otras familias) principalmente terrestres conocidas en Suramérica como achupaya o piñuela así como de algunas especies epífitas de la familia (Pérez-Torres, 2001). Estas piñuelas se encuentran en las zonas altas de los páramos y corresponden al género Puya; se ha documentado que se alimenta de Puya sodiroana (Bennett, 2000), de Puya raimondii Harms en Perú (Hornung y Sosa, 2004), así como de varias especies de Puya en Venezuela (Golstein, 1990), las cuales han sido determinadas como Puya aristeguietae L.B.Sm. y P. venezuelana L.B.Sm. También se ha observado el consumo de Tillandsia fendleri Mez por el ganado en las montañas merideñas de Venezuela. Bennett (2000) ha documentado que al menos 21 especies son consumidas por animales silvestres o domesticados, por ejemplo algunos simios se alimentan de inflorescencias jóvenes, así como toman el agua almacenada en las rosetas, dentro de las cuales se destacan Aechmea tessmannii Harms, A. tillandsioides Baker, A. zebrina L.B.Sm., Guzmania acuminata L.B.Sm., G. eduardii Mez y G. monostachya Rusby ex Mez.

Uno de los aspectos más recurrentes a lo largo de mi trabajo con esta familia, es la pregunta “¿y para que se usan las Bromelias?”, esto ha incentivado la recopilación de información con pobladores locales a lo largo de Latinoamérica y ha permitido el desarrollo de este manuscrito. Debido a que esta familia es y ha sido de gran importancia para el hombre, el objetivo principal de este trabajo es recopilar la información existente sobre los diferentes usos de la familia en América latina desde el punto de vista antropocéntrico, de manera de contribuir con su difusión en nuestros pueblos.
Materiales y Métodos

Este trabajo consistió en la recopilación de la información proveniente de la literatura, así como la inclusión de datos propios, producto de observaciones personales e información recopilada de comunicación personal con pobladores locales.


Resultados y Discusión

Las Bromeliaceae son una familia que presenta una variada utilidad para el hombre, con usos que van desde el alimenticio, farmacológico, obtención de fibra, hasta en el uso en festividades y rituales ceremoniales.

A continuación se describen y mencionan los usos para los cuales han sido empleadas las Bromeliáceas en Latinoamérica.
Comestibles

Obviamente el fruto más consumido dentro de la familia es la piña (Ananas comosus) y sus congéneres. Sin embargo existen otras especies que son consumidas a nivel regional que han servido de alimento a las poblaciones locales. Entre ellas se encuentran los frutos de Bromelia chrysantha Jacq. en Venezuela, la cual presenta pequeñas bayas dulces con un olor muy dulce similar a la piña (Hornung, 1998). También son consumidos las bayas de Bromelia plumieri (E.Morr.) L.B.Sm., de color rojizo por fuera y blanquecino por dentro (Comité de bromeliología, 2006), fruto muy consumido en Chiapas, México (Guess y Guess, 2001). En Argentina se encuentra Aechmea distichanta Lam. cuyo fruto maduro conocido como “payo” o “choclo choclo” se consume directamente en el campo (sin transportar al hogar) y se ha mencionado que es consumido a modo de golosinas por los niños de la localidad (Hilgert, 1999). En Ecuador, los frutos de Bromelia pinguin o “piñuelas” son consumidos a pesar de su sabor ácido, pero no son comercializados.

Otra utilidad que se le da a las Bromelias en los Andes de Venezuela es la utilización de las hojas de una planta conocida como “guincho” (Tillandsia fendleri Mez) las cuales son empleadas como envoltura de “bollitos de maíz” y “carabinas” (A. Rangel, com. pers.) que son una especie de tamales de masa de maíz rellenos de queso o carne con aliños y envueltos en hojas de esta Tillandsia, también pobladores andinos han mencionado que utilizan las hojas de Tillandsia complanata para este mismo fin. En Colombia, también son empleadas las hojas de Tillandsia y Guzmania para envolver bollos, los cuales en las montañas de Cundinamarca, Boyacá y Santander se caracterizan por su forma triangular y se les conoce como bollo de quiche o guiche (Betancur, 2001). De igual forma las hojas de Puya sodiroana Mez y de Tillandsia complanata E. Morr. también son empleadas para envolver tamales (Bennett, 2000) en el norte de los Andes suramericanos.

A partir de los frutos se han preparado bebidas (fermentadas o no), como es el caso de Aechmea magdalenae André ex Baker, Bromelia alsodes St.John, B. hemisphaerica Lamarck, B. nidus-puellae (André) André ex Mez, B. pinguin L. y B. plumieri (Bennett, 2000). En los páramos de Ecuador se obtiene de la base suave de las hojas y tejidos del tallo, una dulce bebida llamada “jugo de aguaronge” a partir especimenes inmaduros (antes de la floración) de Puya hamata L.B.Sm. (Benzing, 1980). El “guarapo de piña” es una bebida refrescante común en Venezuela, realizada a partir de la cocción de la cáscara de la piña junto con panela (azúcar oscura obtenida de la caña de azúcar en forma de bloques) a la que se le anexan especies como canela, clavos, etc. También se puede realizar esta bebida adicionada con la pulpa de la piña y se deja fermentar para hacer una “chicha de piña” similar, pero más espesa, a la que se consume en México llamada “tepache”.

Algunas hojas y meristemas son también consumidos en suramérica, tal es el caso de Puya hamata, la cual es preparada en ensaladas empleando la base tierna de las hojas. A su vez en Chile, las especies de Puya chilensis Molina y P. berteroniana Mez son preparadas como ensalada (similar a la realizada de col o repollo) a partir de la ralladura o cortes finos de la parte tierna central de la roseta; actualmente incluso ya es comercializada en supermercados sofisticados en cierta época del año (T. Adriazola, com. pers.). También en Puerto Rico el eje de la inflorescencia de Bromelia pinguin es consumido como vegetal crudo o cocido (Benzing, 1980). Igualmente brotes de Tillandsia maxima Strangew. y T. rubella Baker son consumidas en Bolivia y Argentina; los pobladores locales afirman que el “corazón” de estas especies se asemeja al palmito consumido en varias partes de Suramérica (Benzing, 1980).
Medicinales

Las plantas de la familia Bromeliaceae son una fuente natural rica en estas proteasas (Pérez et al., 2006) las mas conocidas son las denominadas “bromelina de tallo”, la “bromelina de fruto” y la ananaina y comasaina obtenidas a partir de Ananas comosus. La Bromelina, un producto farmacéutico que se ha extraído de la piña, es comúnmente encontrado en las farmacias, y se emplea para ayudar con el proceso digestivo dado las eficientes enzimas que tiene la piña. En México también se emplea a la piña en combinaciones con comida, aunque muchos desconocen que además del sabor contribuye a la digestión del platillo; Ej. El típico plato de “tacos al pastor”, donde la piña ayuda a la digestión de la carne de cerdo aligerando su ingesta.

También la bromelina se usa como ablandadora de carne al igual que la papaina (obtenida de la papaya) pues son enzimas proteolíticas de origen vegetal. De hecho existe un producto comercial llamado“Ananase” que se utiliza para curar inflamaciones y dolores relacionados (Benzing, 1980; Bennett, 2000). Estudios fitoquímicos (Acebey et al., 2006) han comprobado la efectividad de ciertas propiedades terapéuticas tales como: antibacterial, antiinflamatoria, contra hongos del tipo Candida albicans y una actividad antiprotozoaria contra Tripanosoma cruzi (mal de Chagas).

El estudio de la medicina natural ha sido ampliamente difundido en México desde tiempos ancestrales. Recientemente se ha documentado y actualizado las utilidades de la familia como plantas medicinales en dicho país (Sandoval-Bucio et al., 2004). Por ejemplo especies como Hechtia glomerata Zucc., Tillandsia dasyliriifolia Baker, y T. elongata H.B.&K. han sido empleadas para catarros o bronquitis. A su vez para la diabetes se han empleado las hojas masticada o hervidas de Hechtia melanocarpa L.B.Sm. en el estado de Guerrero - México (Sandoval-Bucio et al., 2004).

Algunas Bromeliáceas epífitas del sur de Suramérica como es el caso de Tillandsia aeranthos L.B.Sm., son usadas como antiespasmódico y para infecciones oculares. A su vez, los frutos de Bromelia pinguin son empleados como un potente vermífugo por los pobladores de Cuba (Benzing, 1980). Las raíces de Pitcairnia pungens Kunth, una especie nativa del Chimborazo en Ecuador, son cocidas para usar como diurético (Benzing, 1980). En Ecuador, Puya gummifera Mez & Sodiro es empleada por nativos como remedio para dolencias de riñón (Benzing, 1980). En Chile, los nativos empleaban como emoliente y astringente, a una goma marrón acumulada en las inflorescencias, producto de la secreción de la planta luego de la picadura de larvas de mariposa (Smith y Looser, 1935).
Fibras y Textiles

Posterior a la fecha de introducción de la familia a Europa, luego de los primero viajes de Cristóbal Colón a América, se comenzó a explorar la obtención de fibras denominadas “pita” para la realización de ropa, tejidos, redes de pesca e incluso para la realización de papel, incluyendo la producción de papel moneda (Benzing, 1980; Bernal, 1990; Bennett, 2000).

Las especies Aechmea magdalenae, Ananas comosus, Neoglaziovia variegata Mez y Tillandsia usneoides L. son las especies más empleadas en la obtención de fibra. Esta última especie es utilizada para realizar tejidos fibrosos para rellenar colchones y como material de empaque, empleados como sustituto del pelo de caballo (Bennett, 2000). Muchos indígenas del continente americano han realizado hamacas y cestas de varias especies, entre ellas Aechmea magdalenae, A. bracteata Griseb. y Ananas comosus. Las mujeres Quichuas de Ecuador realizan hamacas a partir de Aechmea magdalenae, removiendo primero el margen espinoso de las hojas para la obtención de la fibra (Bennett, 2000). En México se han empleado para la obtención de la fibra principalmente a las especies Aechmea bracteata, A. mexicana Baker, A. magdalenae y Bromelia pinguin; a partir de la fibra obtenida de las mencionadas especies se elaboran sacos, cordelería para adornar vestimenta de la charrería, costales de artesanía, redes, hamacas, bolsas de mano, huaraches (sandalias), cestas y hasta arcos de flechas (Sandoval-Bucio et al., 2004). Indígenas de Chinantenco (México) emplean a A. magdalenae para la obtención de la fuerte fibra, incluso a partir de ella se obtienen varios productos importantes en la cultura Mexicana como es el caso de las sillas de montar, sombreros y cinturones de los charros, trabajo de arte conocido como “piteado” (Ticktin y Johns, 2002). Además se ha documentado (Edouard, 2005) que esta fibra, conocida bajo el nombre de “ixtle” o “fibra de pita” es reconocida por su brillo, finura y resistencia, comparable a la de la seda pero con mayor vigor; esta fibra en México no sólo es empleada en la actualidad para los cinturones de los charros, sino incluso en su vestimenta con atuendos de cuero bordados con ella. Dada sus características, indígenas chinantecos, lacandones y popolucas (México) la han empleado para fabricar artes de pesca (en el agua no se encoge ni pierde resistencia), también para tejer redes de pesca invisibles, resistentes y duraderas, a partir de fibra teñida con añil; también ha sido empleada para amarrar puntas de flechas, y fabricar zapatos u objetos ceremoniales, como abanicos de plumas de faisán (Edouard, 2005).

En Venezuela, en el estado Monagas es común encontrar hamacas realizadas con “curagua”, fibra textil muy flexible obtenida a partir de Ananas erectifolius L.B.Sm o Ananas lucidas (Comité de Bromeliología, 2006). Esta fibra también es empleada por la tribu Yanomami en el Amazonas de Venezuela, a partir de la cual realizan finas cestas. Igualmente la tribu Piaroa de Venezuela emplea fibras (“curagua” o “Kana”) de Ananas lucidus Mill. para realizar cuerdas para amarrar hamacas o chinchorros (similar a la anterior pero de tejido más abierto); a su vez estas fibras son empleadas en la construcción, así como para la fabricación de máscaras con la que se cubren el rostro los hombres durante la celebración de la fiesta del “Wäri,me” (Rondón, 2003). Varias especies del género Bromelia (Ej. B. balansae Mez, B. hieronymi Mez y B. serra Grises.) conocidas como “caraguata” han sido empleadas en Latinoamérica para hacer cordeles, hamacas y bolsas. En Argentina, las fibras de los rizomas se usan para fabricación de cordeles y sogas en Misiones; durante la guerra de la Triple Alianza se fabricaron arpilleras y lienzos a partir de dicha fibra, las cuales se extraen por machacado, se secan al sol y luego se trenzan (Arbo, 2006).

Dentro de las llamadas fibras duras (producto de monocotiledóneas), la fibra de Ananas spp. es la más fina y flexible y es empleada en tejidos. Las fibras de hojas de Ananas sativus son obtenidas después de secarlas y golpearlas, de manera de obtener largas fibras fáciles de entretejer. De Bromelia pinguin también se ha extraído fibra para realizar la “pita” o cordel, al igual que realizan de otras plantas como los agaves. De ellos se realizan tejidos de bolsas y mecate (cordel). También en los países del norte de Suramérica se tejen hamacas a partir de estas fibras. En Brasil pequeñas industrias de fibras emplean como materia prima a Bromelia laciniosa Mart. ex Schult.f. y Neoglaziovia variegata (Benzing, 1980; Bennett, 2000). Esta última especie es popularmente conocida en Brasil como “caroá” o “macambira de corda” y es reconocida por su consistencia y potencial artesanal en la fabricación de sacos, colchonetas, hamacas, escobas, alfombras y cestas, las cuales han sido inicialmente fabricado más por las mujeres artesanas pero su fibra ha llegado a ser empleada en la industria textil (de Paula y Exposto, 2007).

En los Andes bolivianos se encuentran dos especies de bromeliáceas productoras de fibras, Bromelia serra Griseb. y Pseudananas sagenarius (Arruda) Camargo, las cuales son importantes en términos económicos para ciertos pueblos a nivel local y regional, sobre todo en la región del Chaco y Chiquitanía (Acebey et al., 2006). En Chile, de las hojas de Puya chilensis se obtiene una fibra resistente empleada para las redes de pesca (Mabberley, 1987). En Ecuador se han registrado el uso de las fibras obtenidas de Aechmea magdalenae (André) André ex Baker, Aechmea strobilea L.B.Sm. y Tillandsia usneoides con utilidad textil, artesanal y de embalaje respectivamente (Cerón, 2003a).


Ceremoniales y rituales

En muchos países de Latinoamérica, entre ellos Bolivia, México y Venezuela, se emplea actualmente en época navideña para adornar los pesebres a Tillandsia usneoides (llamado heno o pastle en el segundo y “barba de viejo”, “barba de palo” o “musgo blanco” en el tercero). En Venezuela se vende incluso coloreado de verde (Fig. 1H) semejando musgo o pintado de en otras tonalidades, para colocarlos en los pesebres. En los Andes de Venezuela (obs. pers.) se adornan pesebres con diferentes especies en floración de Guzmania (G. monostachia) y de Tillandsia, denominadas “guinchos”; tal es el caso de Tillandsia fendleri (especie endémica del norte de los Andes suramericanos) cuya inflorescencia es rosada y muy conspicua (Fig 1E). También se emplea Tillandsia funckiana Baker, una especie terrestre con roseta ramificada en un simpodio grisáceo y flores solitarias rojas, los lugareños mencionan que se asemeja a un pino con lazos rojos, por lo que les gusta emplearla en época decembrina (Fig. 1I). Otro uso dado a T. usneoides en la localidad de Mucuchies (poblado ca. 3000 m en el Estado Mérida) es para adornar arcos en la calle para las festividades celebradas a la virgen (C. Tirado, com. pers.). En Bolivia, en las localidades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, se emplean considerables cantidades para propósitos ornamentales antes de las fechas navideñas (Ibish et al., 2001).

Como parte de los rituales religiosos en las festividades Mexicanas se realizan una serie de adornos religiosos a la entrada de las iglesias. Es muy común ver en los alrededores de las ciudades y pueblos. Ej. En la ciudad de Xalapa (Veracruz-México) se tejen grandes adornos en los que se entrelazan varias especies de plantas formando un arco sobre la puerta de las iglesias, los cuales pueden en ocasiones ser ofrendas de otros pueblos cercanos (Fig. 1 A-C). Las Bromelias empleadas para este fin son Tillandsia punctulata Schldl. & Cham. (Fig. 1D) y T. usneoides (Fig. 1). Igualmente en Coatepec (Veracruz, México) también se realiza esta tradición para las fiestas de San Jerónimo de Coatepec con Tillandsia multicaulis Steudel (Fig. 1B). Recientemente se registró alrededor de 1623 inflorescencias de esta especie durante las festividades de San Jerónimo del 2001 (Flores-Palacio y Valencia-Díaz, 2007). De T. punctulata y T. multicaulis se destacan las inflorescencias rojizas con las cuales se hacen arcos y figuras y con T. usneoides se da contraste y fondo a muchos de estos arcos (Fig. 1C). Estos adornos para la entrada a las iglesias también se han documentado en festividades regionales de Hidalgo (Sandoval-Bucio et al., 2004).

En el estado de Oaxaca (México) se ha registrado alrededor de 31 especies comercializadas y utilizadas para adornar pesebres oaxaqueños en navidad (Arellano-Mijangos y Ortiz-Gil, 2004); en Querétaro se han documentado 6 especies el género Tillandsia para el mismo uso, entre ellas se mencionan Tillandsia erubescens Schltdl. (conocida como “Gallitos, magueysitos”), Tillandsia punctulata Schltdl. & Cham., Tillandsia lepidosepala L.B. Sm. (“Gallitos”), Tillandsia recurvata (L.) L. (“Gallitos”), Tillandsia usneoides (Cabrera-Luna et al., 2007). También en el estado de Veracruz en la localidad de Astacinga, se han registrado dos especies del género Tillandsia empleadas como ornamental y ceremonial, estas son Tillandsia gymnobotrya Baker y Tillandsia imperialis Morren ex Roezl, ambas conocidas como “tencho” (Navarro y Avendaño, 2002). En el estado de Hidalgo, en Lolotla, se emplea a T. usneoides para la elaboración de arcos ornamentales; en el estado de México, en Almoloya de Alquisiras, se emplea a T. prodigiosa Baker y T. usneoides para adornar nacimientos en época decembrina (Sandoval-Bucio et al., 2004). En Chiapas también es utilizada a Tillandsia lucida Ed. Morr. Ex Baker cuya inflorescencia rosada da color a los techos en las ceremonias para algunas festividades locales adornando entradas a la iglesia y altares en sus rituales. Tal es el caso de las festividades de julio, los Tojolabales de esta región recolectan y seleccionan estas inflorescencias como ofrendas en honor a su santa patrona, Santa Margarita; esta planta al parecer es seleccionada por el color rosado de las brácteas cuya época de floración coinciden con los días del ritual y además, debido al delicado color rosado de las brácteas florales con flores azul pálido, lo cual se les hace a los locales apropiado para honrar a su santa (Guess y Guess, 2002). También es empleada Tillandsia ponderosa L.B. Sm. en la misma localidad para rituales de adoración y en procesiones en las festividades en Tejenapa, y también son incluidos algunos pocos ejemplares de T. guatemaltensis L.B.Sm., T. eizii L.B.Sm., T. lampropoda L.B.Sm., T. multicaulis y Catopsis subulata L.B. Sm. (Guess y Guess, 2002).

En Perú se emplea Puya raimondii, la más gigante de las Bromeliaceae, para alumbrar el camino en un proceso ceremonial para las fiestas de mayo en las altas punas del altiplano peruano (Hornung y Sosa, 2004). Los Peruanos también emplean a Tillandsia ionochroma André ex Mez (“huicunto”) en decoraciones de bodas y a T. sphaerocephala Baker (“aya huicunto”) en decoraciones de funerales (Bennett, 1990).

Otro de los usos ceremoniales corresponde a la realización de bebidas para rituales especiales. En las zonas xerófilas de Mérida-Venezuela, crece la especie terrestre Bromelia chrysantha, de cuyos frutos se extrae una bebida alcohólica sagrada, denominada “chicha” (bebida fermentada a base del fruto con un olor similar a la piña) usada para ocasiones especiales religiosas por los indígenas como parte de un ritual mitológico. Estos frutos conocidos bajo el nombre de “maya” o “mada”por los indígenas Cumanagoto de la costa venezolana, han sido de gran importancia en sus rituales por la obtención a partir de éstos de dicha bebida fermentada que les provocaba embriaguez (Oliva y Steyermark, 1987; Hornung, 1998).


Combustible

En Perú y Ecuador se emplean varias especies como combustible en las altas montañas y en zonas desérticas, como es el caso de Puya weberbaeri Mez (Bennett, 2000). Otra especie utilizada en Perú es P. raimondii (Hornung y Sosa, 2004) empleándose el escapo o pedúnculo y las hojas para producir fuego.


Ornamental

Muchas especies han sido recientemente empleadas como decorativas incluso en lujosos hoteles, pero este uso ornamental ha sido empleado desde tiempos ancestrales por lo pobladores de las regiones en las que crecen. Por ejemplo, en la actualidad en Chile (obs. pers.) se adornar las fachadas de las casas e incluso pequeños restaurantes con las inflorescencias de las Puyas, Ej. Puya alpestris Gay de flores azuladas que resaltan a la vista.

Igualmente varias especies del género Guzmania son empleadas como decorativas en casas y comercios debido a sus llamativos colores de la inflorescencia y sus brácteas, tal es el caso de G. lingulata Mez (conocida como estrella escarlata) y Guzmania squarrosa (Mez & Sodiro) L.B.Sm. & Pittendr. De igual forma se han manipulado frecuentemente en viveros hasta obtener varios híbridos de estas plantas para su comercialización por su destacado colorido. En Venezuela se emplea una gran cantidad de especies de Neoregelia, Nidularium y Cryptanthus como decorativas de casas y balcones en edificios (Fig. 1J). Es muy común además conseguir ejemplares de Aechmea fasciata Baker en las casas; ésta es una de las especies más comercializadas e hibridizadas en viveros de Venezuela y México. Otra especie muy apreciada en San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México) es Tillandsia eizii, llegando a utilizar alrededor de 300 ejemplares en floración de para adornar una casa en ocasiones especiales (Guess y Guess, 1996).

En Argentina Tillandsia aeranthos conocida como “clavel del aire” -en alusión a que obtiene sus nutrientes del aire- es una planta ornamental de aspecto atrayente que se desarrolla bien en el interior de las casas ó en invernaderos. En la región Quichua de la Amazonia Ecuatoriana, varias especies son empleadas como ornamentales, dentro de las Bromeliaceae se encuentran: Aechmea chantinii (Carriére) Baker y Werauhia gladioliflora (H. Wendel.) J.R. Grant (Cerón 2003b).



Otros usos particulares

Bromelia plumieri se ha utilizado en México y Venezuela para separar linderos como cercas vivas (obs. pers.) debido a que sus espinas impiden el paso de animales o personas a través de éstas. También se ha empleado con esta finalidad a Bromelia pinguin desde México (obs. pers.), hasta el norte de Suramérica llegando hasta Ecuador (Betancur, 2001; Manzanares, 2002).

Finalmente un uso ocurrente nos traslada a Perú, donde los niños Quechua toman hojas de Tillandsia ionochroma, conocida como “huicunto”, las cuales son empleadas como silbato, enrollando las hojas para hacer un tubo sobre el cual soplan. También los Quechuas preparan a partir de T. usneoides, conocida como “qaqa sunkha”, un enjuague para el cabello hirviendo en agua a esta planta (Bennett, 1990).



Agradecimientos

Quiero agradecer a la red Latinoamérica de Botánica por su apoyo (RLB-02) durante la tesis de doctorado, durante la cual pude recopilar datos de pobladores locales. A la IAPT por su apoyo en el viaje a Chile. A Fernando Nicolalde y Maria Teresa Pulido por facilitar literatura referente al uso de las bromeliáceas. A Rosa Pabón y Julián Bueno V. por facilitarme fotos de Bromelias. Finalmente quiero agradecer de manera particular a todos los pobladores locales y amigos de Latinoamérica, que han compartido conmigo datos referentes al uso de bromeliáceas en las áreas donde habitan.



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Leyenda de Figuras

Figura 1. Usos de Bromeliaceae en Latinoamérica:

A) Uso ceremonial, arco donado por el pueblo de Teocelo para las fiestas religiosas de Xalapa (Veracruz-México, 2006), en el que emplean a T. usneoides y ejemplares de T. punctulata. Foto de la autora.

B) Uso ceremonial, en las fiestas de San Jerónimo en Coatepec (Veracruz-México, 2007) donde emplean T. usneoides, T. punctulata, y T. multicaulis, nótese que luego de unos días los tonos rojizos de las inflorescencias van palidecidos. Foto Julián Bueno.

C) Detalle de las inflorescencias con brácteas rojizas de T. punctulata, empleada comúnmente en los arcos de las iglesias en Xalapa y Coatepec, Edo. de Veracruz -México. Foto de la autora.

D) Ejemplar de T. punctulata en floración (Veracruz, México). Foto de la autora.

E) Pesebre andino venezolano en época decembrina del Estado de Mérida donde se destaca el uso de varias Bromeliaceae en flor (Tillandsia fendleri, Billbergia sp.) y rosetas vegetativas: Tillandsia biflora, Tillandsia usneoides, Catopsis nutans y Guzmania monostachia. Foto Rosa Pabón.

F) Pesebre de Caracas (Venezuela) donde se destaca el adorno con dos Bromeliaceae: Guzmania lingulata y Neoregelia sp. Foto de la autora.

G) Ejemplar en floración de Tillandsia complanata, cuyas hojas cuales son empleadas como envoltorio de bollitos en los Andes de Venezuela. Foto de la autora.

H) Venta de la Bromelia Tillandsia usneoides en época decembrina para el adorno de los pesebres en los andes Venezolanos. Se puede observar a la especie en su estado natural (color grisáceo) y pintadas de verde. Foto Rosa Pabón.

I) Ejemplar de Tillandsia funckiana, especie endémica de Venezuela, que es empleada como ornamental en casas, y frecuentemente en pesebres navideños andinos (Mérida-Venezuela). Foto de la autora.



J) Uso ornamental, en un balcón en la ciudad de Caracas (Venezuela), en el que se destacan entre varios géneros, especies de Neoregelia y Tillandsia. Foto de la autora.





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