Fortalecimiento de las capacidades tecnicas de funcionarios del mag en cadenas productivas como parte del proceso de fortalecimiento de la competitividad del paraguay




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Proyecto

FORTALECIMIENTO DE LAS CAPACIDADES TECNICAS DE FUNCIONARIOS DEL MAG

EN CADENAS PRODUCTIVAS

COMO PARTE DEL PROCESO DE FORTALECIMIENTO DE LA COMPETITIVIDAD DEL PARAGUAY

Cadena de Hierbas Medicinales y Aromáticas

Bella Vista - Itapúa

Colonia Independencia – Guairá

Paraguay


Elaborado por

  • Marcel Barceló

  • Enrique Báez

Diciembre, 2011



FORTALECIMIENTO DE LAS CAPACIDADES TECNICAS DE

FUNCIONARIOS DEL MAG EN CADENAS PRODUCTIVAS COMO PARTE

DEL PROCESO DE FORTALECIMIENTO DE LA COMPETITIVIDAD DEL

PARAGUAY

CADENA DE HIERBAS MEDICINALES Y AROMATICAS

JUSTIFICACIÓN


  • Tomando los resultados de varios trabajos realizados por distintas organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y trabajos de consultores individuales, podemos afirmar que en nuestro país es aún de uso generalizado por nuestro pueblo, el herbario medicinal nativo, en formas diversas (infusión, decocción, macerado, etc.) y esto nos viene de épocas remotas.

  • Son conocimientos de los indios guaraníes sobre las plantas autóctonas, recogidos y recopilados por los jesuitas y por los naturalistas que nos visitaron y otras importadas y aclimatadas en el país. En varios países vecinos, y ya también en el nuestro, la industria farmacéutica prepara extractos y fórmulas a base de las plantas medicinales que la gente usa ampliamente.

  • Muchas plantas y sus partes ya han sido analizadas, un poco en Paraguay, pero especialmente en Brasil, Argentina, Uruguay y aún en Europa y Los Estados Unidos, y conocemos su composición en principios, y algunos alcaloides, proteínas, carbohidratos, grasas, sales minerales, vitaminas, etc.

  • El área en que se encuentran las plantas medicinales, naturales y aromáticas en el Paraguay, no se restringe en hábitat y usos a nuestro actual territorio y se extiende a los vecinos, especialmente Brasil y Argentina.

  • Las plantas medicinales, naturales y aromáticas crecen o se cultivan en climas análogos y en suelos de composición parecidas. Además, en las descripciones hechas por los naturalistas, en siglos pasados, al referirse al Paraguay, se estaba refiriendo a territorios que entonces formaban parte del Paraguay, que empezó siendo la Provincia Gigante de las Indias, que luego paso a ser Gobernación extensa, para finalmente, por desmembramientos y despojos que fue sufriendo el Paraguay, quedar reducido a sus actuales límites geográficos.



  • ANTECEDENTES (históricos)

El consumo de hierbas medicinales y aromáticas en el Paraguay es tradicional y generalizado.

Es una costumbre que llega de los guaraníes, que tuvieron una noción amplia del uso y las propiedades de las plantas nativas e hicieron de ello una aplicación adecuada para la prevención y el tratamiento de varias enfermedades que afectan al hombre.

En los bosques y campos se tienen los elementos terapéuticos para iniciar una medicina natural más sana. Varias farmacias ya los están procesando como jarabe, pastillas y otros compuestos obtenidos en forma natural. La demanda de estos productos en la actualidad va en aumento tanto en el Paraguay como en los otros países de la región y del mundo, que tienden hacia el consumo de medicinas alternativas.

Sin embargo, el cultivo de plantas medicinales y aromáticas en el Paraguay es todavía incipiente, siendo la forma de explotación la extractiva, realizada principalmente por personas desempleadas del campo y de las zonas periurbanas, que se dedican a extraer las plantas de los campos y bosques para su comercialización, realizada principalmente en los mercados de Asunción y sus alrededores.

La poca producción a nivel comercial se debe, entre otros factores, al desconocimiento de la forma de producción y la falta de capacitación en el manejo del cultivo por los productores y los técnicos que otorgan asistencia técnica del sector público y privado.

El apoyo gubernamental hacia este sector es prácticamente nulo, por lo que la ausencia de investigación agrícola, crédito oportuno y blando y el establecimiento de canales de comercialización, constituyen obstáculos para el desarrollo y la difusión de las plantas medicinales y aromáticas en el Paraguay.


La tradición del uso de las Hierbas Medicinales en América y Paraguay
Al igual que en otras partes de la Tierra, los indígenas americanos buscaban afanosamente un remedio para aliviar sus dolencias y curar sus enfermedades.

Para ello, recurrían a la Naturaleza prodiga, que les ofrecía una gran variedad de plantas cuyas propiedades terapéuticas sentaron la base de su medicina, que se ha mantenido durante siglos, sin que los conocimientos científicos del presente puedan prescindir de ello.

Cuando Colón llegó a América se sorprendió, tanto por la presencia de hombres, como de enormes arboles muy verdes y frutas jugosas, pero los remedios empleados en la lucha contra la enfermedad no eran en general muy diferentes a los que se usaban en culturas paralelas del viejo Continente, es decir, una mezcla de hechicería, oración y empleo racional de ciertos medicamentos de origen natural. A modo de ejemplo, algunas plantas utilizadas por estos pueblos fueron: la hoja de Coca, utilizada contra los vómitos, en diarreas y como estimulante; la raíz de Zarzaparrilla, empleada principalmente como depurativo; la hoja de Maíz, útil como cicatrizante; la raíz de Ipecacuana, utilizada por los pobladores de Brasil en las diarreas producidas por las disenterías tropicales y la famosa corteza de Cinchona, empleada para combatir las fiebres, entre otros.

Uno de estos pueblos indígenas son los Guaraníes, que antes de la conquista española, vivían en toda la zona central y meridional de Sudamérica, ya que se extendieron desde los Andes hasta la costa del Atlántico y desde las Guayanas hasta el río de la Plata. Actualmente están constituidos por numerosos grupos, que habitan en zonas de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, que comparten una cultura y una lengua común derivada de la rama lingüística tupí.

Curar con las plantas es una práctica muy antigua en Paraguay.

Los antiguos pobladores de nuestra tierra, nuestros antepasados, sabían hacerlo muy bien y por ello, tenían una gran fama, posiblemente porque el clima favorecía el desarrollo de las plantas.

Al conocimiento de los guaraníes se agregaron las prácticas de los sacerdotes que vinieron con los conquistadores españoles. Así resultó un arte de curar que fue muy apreciado y efectivo durante muchos siglos.

Vinieron muchos investigadores de Europa a ver cómo se curaba con las plantas y cuáles podían servir para sanar sus enfermedades. Al ver los resultados, quedaron tan sorprendidos y agradecidos que les pusieron nombres en latín, la lengua de los sacerdotes y en guaraní, la de los habitantes de esta tierra.

Cada familia pasaba sus conocimientos a los más jóvenes y así es que desde muy temprana edad, sabían cómo encontrar remedio a sus problemas de salud.

Todo se hacía muy naturalmente, no había escuelas, las lecciones se pasaban de boca en boca y en la lengua materna. El uso de las Hierbas Medicinales estaba incorporado a la vida de todos los días.





  • EL ENTORNO

En Paraguay, como en el resto del mundo las personas siempre han aprovechado sus olores, sabores y propiedades curativas desde muchos siglos atrás. Por lo general las civilizaciones de Asia aprovecharon mas sus características y propiedades curativas desarrollando remedios en la India, China, Grecia, etc. En los siglos XIX y XX, decayó algo el interés hacia ellas debido a los fármacos sintéticos y a las nuevas técnicas de conservación de alimentos. Actualmente ha renacido el interés por estas fantásticas plantas, especialmente e los mercados de los países más desarrollados, ligados un poco a la nueva tendencia de consumir productos naturales. Así se están redescubriendo platos tradicionales, además de la medicina natural, significada en la gran cantidad de herboristerías que hay abiertas.

Paraguay tiene una situación privilegiada, con más de 5.000 especie diferentes, de las cuales unas 1.000 ya fueron estudiadas en el laboratorio. La población general posee conocimientos básicos de las propiedades curativas de las hierbas medicinales (pohã ñana, en guaraní), que se transmiten de generación en generación.

Tradicionalmente, los proveedores de hierbas han sido los recolectores locales, quienes mantuvieron la imagen de una producción de plantas medicinales y aromáticas con calidad, en cuanto al contenido de principios activos y esencias. Esa imagen, sin embargo, ha ido asociada con el escaso rigor en la presentación y limpieza del producto, por lo que los precios no han sido altos. Por ello, los pequeños negocios personales y familiares han tenido siempre un nivel más artesanal que industrial, una dimensión reducida y cartera de clientes que han sabido conectar con el recolector, haciendo pedidos a granel, puesto que, sobre todo en el caso de los vendedores y procesadores distribuidores, el precio les ha compensado, aunque después, en sus propios locales hayan tenido que limpiar, clasificar y mezclar partidas de varios orígenes.

Al no haber prácticamente cultivo y tampoco capital suficiente para tecnificar la recolección y procesado, el sector ha ido manteniéndose a duras penas, cada vez con menos “entendidos” en el campo. Esta situación se produce como consecuencia de la migración de la mano de obra joven, dispuesta a realizar una tarea dura, manual, sujeta a inclemencias del tiempo.

Sin embargo, todo el medio físico del país es muy apto para la vegetación medicinal y aromática, y si a este factor se le suma el hecho del enorme potencial de biodiversificación, es imposible dejar de observar que si el rubro se lo convierte en producción agrícola racionalizada, tendría un alto grado de competitividad.

Un detalle interesante es que, a pesar de la precaria situación actual, se sigue manteniendo una oferta significativa para el mercado local.

La recolección de plantas silvestres tiene su futuro integrado a la aparición de explotaciones agrícolas y forestales, así como industrias transformadoras en el medio rural.

Entre las principales empresas procesadoras instaladas tenemos a Hierbapar, Herboristería Santa Margarita, Agropoty y las yerbateras, entre otras, que están trabajando para proveer al mercado local.

También hay otras empresas que orientan más sus esfuerzos al mercado internacional, entre las que se puede citar a Aliaga, Mimbipa, Cooperativa San Pedro y Cooperativa San Andrés, entre otras, promovidas especialmente por instituciones privadas y algunas organizaciones no gubernamentales (ONGs).

La oferta de plantas silvestres, a veces, es insustituible, como por ejemplo en el caso de especies arbustivas y arbóreas o en aquellas con gran dificultad de cultivo. Por otra parte, su incorporación a un negocio de graneles o de destilación permite combinar calidades y gamas y diversificar la oferta final.


  • INFRAESTRUCTURA

DEPARTAMENTO DE GUAIRA

Vialidad

  • El departamento cuenta con una red vial de 3.256 kilómetros. De este total 169,4 kilómetros se encuentran pavimentados, correspondiendo 64,9 Km. a rutas nacionales; 99,5 Km. a rutas departamentales y 5 Km. a vecinales. El resto, es decir, 3.086,6 Km. no se encuentran pavimentados. Las rutas departamentales no pavimentadas alcanzan a 91,6 Km. y las vecinales a 2.995 Km. Hay 0,847 km/km2 de caminos y 0,044 km/km2 de rutas pavimentadas. Considerando la situación de la vialidad en otros departamentos, Guairá es uno de los que presenta mejores indicadores de vialidad, aunque con un bajo nivel de asfaltado.

Energía eléctrica

  • El departamento de Guairá registra un consumo total de 78.768.000 kwh, correspondiendo: el 23,9% corresponde a la categoría residencial (18.873 conexiones); el 22,4% a la categoría comercial; el 4,4% a la categoría industrial; el 0,8% a la categoría rural; registrándose además, el 47,3% de categoría "indefinida", así como gubernamentales, el 1,1% del total. El consumo residencial por habitante es de 108 kwh/año.

Agua

  • Dos instituciones nacionales brindan servicios de agua potable en el departamento de Guairá: ESSAP y SENASA. La primera de ellas tiene una red de 5.634 conexiones, mediante la cual llega (en 1998) a una población de 28.170 personas (el 16% de la población departamental). A su vez SENASA dispone de una red de 4.019 conexiones domiciliarias, contando además con 2 grifos públicos y 290 conexiones "potenciales".

  • A continuación un cuadro resumen de los indicadores de infraestructura en relación al promedio nacional, donde resalta claramente que en este departamento no existe servicio de alcantarillado.

CUADRO RESUMEN



REGION

Kwh/Año Por Habitante

Cobertura de agua %

Cobertura de alcantarillado %

Km. de vías por Km2

Km. de vías pavimentadas por km2

GUAIRA

108

32,2

0,0

0,847

0,044

PARAGUAY

323

39,3

8,8

0,128

0,008


Actividad industrial

  • El departamento de Guairá cuenta con 79 plantas industriales, que representan el 2,6% de las industrias instaladas en el territorio nacional. De las mencionadas industrias 64 plantas (el 81% del total) están asentadas en áreas urbanas. Las plantas industriales del departamento de Guairá dan ocupación a 2.184 trabajadores, es decir, al 2,6% de la mano de obra industrial a nivel nacional.



DEPARTAMENTO DE ITAPÚA

Vialidad

  • La red vial de Itapúa llega a 6752 Km., de los cuales 358 Km son pavimentados. En cuanto a caminos nacionales, los pavimentados llegan a 327 Km. y los no pavimentados a 111 Km. En cambio los caminos departamentales llegan a 315 Km. siendo 20 Km. pavimentados y los vecinales a 6000 Km. siendo apenas 11 Km. pavimentados. Es decir, el departamento tiene 0,409 Km. de vías por km2 y 0,022 Km. de vía asfaltada por km2

Energía Eléctrica

  • El departamento de Itapúa gasta anualmente cerca de 197.341.000 Kwh. lo que corresponde al 5,21% del consumo de energía del país, menos que proporcional a su población que constituye el 8,9% de la nacional. Este consumo es distribuido en residencial (52%), comercial (19%), industrial (18%) y el restante en las demás categorías de consumo. El gasto per cápita de energía residencial es de 208 Kwh. anuales.

Agua y alcantarillado

  • En 1999, la red publica de suministro de agua cubría a una población de 133.194 habitantes equivalente al 27,1% de la población departamental. ESSAP atendía al 38% de esta población al paso que SENASA cubría a los demás 62%. La red de alcantarillado alcanzaba a 18280 habitantes, cubriendo el 3,7% de la población departamental.

  • Todos estos indicadores se resumen en el siguiente cuadro, que relaciona los mismos con los promedios nacionales:

CUADRO RESUMEN



REGION

Kwh/Año Por Habitante

Cobertura de agua %

Cobertura de alcantarillado %

Km. de vías por Km2

Km. de vías pavimentadas por km2

ITAPUA

208

27,1

3,7

0,409

0,022

PARAGUAY

323

39,3,

8,8

0,128

0,008


Actividad Industrial

  • Es relativamente importante el sector manufacturero ya que los 237 establecimientos representan el 7,82% de las plantas industriales del país y ocupan a 5.256 personas, equivalente al 6,25% del total del empleo en la industria nacional. Los establecimientos ubicados en zonas urbanas llegan a 65% en tanto que el 35% que está en el área rural en su mayor parte estarían procesando producción primaria de la región.




  • MEDIO AMBIENTE


Prácticas de Extracción y de Producción de las Plantas Medicinales y Aromáticas.

Son dos las prácticas para disponer de plantas medicinales y aromáticas. La práctica extractiva, cuya reposición se espera se dé en forma natural y la producción a través de prácticas de cultivo.

La extractiva es muy difundida en todo el Paraguay; sin embargo es una modalidad que pone en peligro la sostenibilidad de la actividad, teniendo en cuenta que existen especies con mayores dificultades de reposición de forma natural. Los productores consideran que las plantas se reproducen naturalmente en las áreas donde la intervención del hombre no modifica en niveles dañinos el ecosistema, sin embargo en las áreas donde se implantan deforestaciones masivas y prácticas extensivas de cultivos como de la soja, hacen desaparecer completamente las riquezas de biodiversidad y por lo tanto la existencia de plantas de gran valor medicinal.

Si bien la Ley No 96 del año 1992 “De vida Silvestre” y la Resolución No 1609 del año 2006 de la SEAM (Secretaría del Ambiente) establecen medidas para proteger la flora, la aplicación de las mismas es aun muy incipiente y por lo tanto sus efectos insuficientes.

Las prácticas de uso de recursos naturales, tanto de indígenas como de campesinos, viabiliza mayor sostenibilidad. Sin embargo, la falta de conocimientos suficientes de los cuidados necesarios para una adecuada extracción de las plantas, como la época, temperatura, hora del día, herramientas, técnicas de manipuleo y capacidad para identificar especies, conspiran contra las posibilidades de reproducción natural de las plantas.

La extracción de plantas medicinales y aromáticas en el Paraguay se produce en las áreas de minifundios y donde están asentados los pequeños productores agrícolas e indígenas. Los departamentos típicos de minifundios, como ser Central, Cordillera y Paraguari, constituyen los principales lugares de donde se extrae las plantas medicinales para su comercialización en el mercado de Asunción y los distritos vecinos.

La mayor riqueza de plantas medicinales esta ligada a su hábitat natural (bosques tropicales, los humedales, los ecosistemas mediterráneos y de las zonas áridas) sin embargo, extensas regiones como el Alto Paraná, Itapúa, Canindeyu, actualmente Caaguazu y Caazapá, han sufrido deforestaciones masivas por la expansión de fronteras agrícolas, en especial para el cultivo de la soja, trayendo aparejada trayendo aparejada la desaparición de los recursos naturales. Hasta el momento no existen datos que indique el valor de las pérdidas ocasionadas en relación a los recursos biológicos y mucho menos relacionados a las plantas medicinales.

Una estrategia general para la sostenibilidad en el aprovechamiento de los recursos, debe incluir métodos básicos de recolección de plantas en el medio silvestre, teniendo en cuenta la especie y las partes de las plantas a ser utilizadas (raíces, hojas, flores, frutos, etc). Se deben establecer niveles de explotación sostenibles para garantizar la supervivencia a largo plazo de las poblaciones silvestres y de sus habitats.

Para poder utilizar y conservar eficazmente las plantas medicinales hay que comenzar con su correcta identificación, por lo que los responsables de la recolección deben haber recibido capacitación que les permita responsabilizarse con las diversas tareas del proceso de recolección, que debe incluir conocimientos suficientes de Botánica que les permitan conocer las plantas por su nombre común y si es posible por su nombre científico, determinar su distribución, evaluar la densidad de población y abundancia de la especie de interés en los lugares de recolección, evitando que las especies escasas o poco comunes sean extraídas sin control, provocando mayor peligro a la supervivencia de las plantas autóctonas que en el presente son ya incapaces de abastecer el creciente mercado de productos fitomedicinales.

Practicas de Producción, Cosecha y Post-cosecha

Con el crecimiento del uso de los fitomedicamentos, tanto en los mercados nacionales como internacionales, también ha crecido el interés de las autoridades sanitarias y la opinión pública, por la inocuidad y la calidad de los productos.

En el Paraguay la inocuidad y la calidad de la materia prima y de los productos terminados de plantas medicinales dependen entre otros factores, del medio donde se desarrollan, ya que estos conllevan la posibilidad de contaminación accidental, por presencia de impurezas de naturaleza química o microbiológica, o de materias extrañas que generan las practicas inadecuadas de recolección.

Referencias sobre contaminación en el cultivo, procesamiento, postcosecha, envasado y almacenamiento de la materia prima reportan especialmente los acopiadores, quienes en ocasiones se ven obligados a rechazar los productos por dichos motivos, la situación fue corroborada por los productores y recolectores que participaron de los grupos focales y talleres.

Otro aspecto que hay que considerar en cuanto a la inocuidad del material vegetal es que no se deben recolectar plantas medicinales en o cerca de zonas en las que se usen o se encuentren concentraciones altas de plaguicidas u otros posibles contaminantes, escombros de explotaciones mineras, vertederos y plantas industriales que puedan producir emisiones toxicas, tampoco en los bordes de las carreteras, zanjas de drenaje, zonas de pastoreo activo, y en sus inmediaciones con el fin de evitar la contaminación microbiana procedente de los residuos de los animales. Estas observaciones son validas tanto para los que se dedican a extracción natural como para los cultivadores.

Aunque no se trata de situaciones comunes, durante la realización del presente trabajo se han localizado cultivos de plantas medicinales a orillas de carreteras con tráfico significativo, como también cultivos cercanos a algodonales, denotando que no existen normas explicitas ni control adecuado para promover la inocuidad de la producción de la materia prima que es el eslabón fundamental en la cadena productiva y de mercadeo.

Como forma de asegurar un suministro continuo, asequible y sostenible de materias vegetales de buena calidad, en países como Cuba, han considerado necesarias determinadas medidas como son las buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección en medio silvestre y cultivadas (BPAR). En los últimos años, ellos han reconocido que son importantes los instrumentos que aseguran la inocuidad y la calidad de drogas vegetales; en el caso de las plantas medicinales el control de la calidad en el cultivo y la recolección, los cuales suelen ser más complejos que para otras plantas. Esto ha dado motivo a que ellos estén elaborando directrices relacionadas con las plantas medicinales y más importante aún, con el aseguramiento de la calidad de la producción de los fitomedicamentos.

En la Reunión Consultiva de la OMS sobre Buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección de Plantas Medicinales, Ginebra, 2003, se estableció que con estas medidas se busca proporcionar orientación técnica general sobre la obtención de materias vegetales medicinales de adecuada calidad para la producción sostenible de estos medicamentos.

Dichas orientaciones o directrices, que requieren sean ajustados a la situación de cada país, tiene como finalidad establecer que cuando se recolecten plantas medicinales en la naturaleza, esto se haga sobre una base sostenible mediante métodos que respeten y propicien la conservación satisfactoria de estas plantas y del medio ambiente general y su uso sostenible con vistas al futuro y además se incluyan técnicas de cultivo y de poscosecha como prioridad.

La diversidad de especies de plantas medicinales y aromáticas requerirá un proceso adecuado de sistematización para identificar, validar y difundir los sistemas de producción según especie, considerando las características particulares de cada planta y su correspondiente exigencia en términos de cuidados culturales.

Los productores consultados afirman en una primera instancia la facilidad y sencillez del manejo de las especies medicinales, sin embargo al solicitárseles una descripción de por lo menos los sistemas de producción de las especies principales, las opiniones dejan de ser precisas, claras y homogéneas entre los productores, indicando la falta de unidad de criterios técnicos en el sistema de producción de cada especie, así como la cosecha y postcosecha

Aun reconociendo la debilidad en la caracterización de los sistemas de producción por especie por parte de los productores, se considera ilustrativa la descripción hecha por productores de Itapúa en relacion a la plantación de Burrito.

Como prácticas del sistema de producción del Burrito, los productores destacaron las labores de multiplicación de plantines en pequeñas macetas, transplantadas luego de dos meses, en suelos abonados con mantillo de monte, restos de plantas secas y virutas incorporadas al suelo. El primer corte realizan a los tres meses del transplante considerándose dicho corte, una poda de formación, teniendo cuidado de que la planta no sobrepase un metro de altura. Después de 50 a 60 días de la primera poda, se realiza el primer corte comercial pudiendo repetirse la cosecha hasta cuatro veces por año dependiendo de la frecuencia de lluvias si no se dispone de un sistema de regadío.

La cosecha se realiza a mano, teniéndose cuidado de que el producto no toque el suelo, para trasladar las ramas cortadas al lugar del secado. Este se realiza principalmente al sol durante un día para el secado de las hojas y tres días para el secado de las ramas. Si bien la práctica más común es el secado al sol, el más recomendado es el secado a la sombra, para mantener el bouquet del producto en forma más efectiva. Para la comercializacion del Burrito el porcentaje de hojas y ramas permitido es de 70 % de hojas y 30% de ramas como máximo. Los productores de Itapúa consultados, venden casi la totalidad de su producción a la firma INDEGA S.A.

La producción es de 1000 kilos por há. por cosecha lo que da una producción de 4000 kilos por hectárea al año ya que se realizan cuatro cortes, el precio de venta es de 8000 G/Kg, pudiendo obtener 32.000.000 de guaraníes como ingreso bruto de una hectárea anualmente. Sin embargo, los mismos productores de Itapúa manifestaron que entre ellos se mantiene en promedio de ¼ de hectárea por productor.

Otro rubro que se puede caracterizar en relación a la producción, cosecha y postcosecha es el ka’a he’e (Stevia rebaudiana Bertoni) que según un estudio de JICA en Paraguay (2004) el momento de mayor pérdida sucede durante la producción (58%), debido entre otros factores, al mal manejo del cultivo (época oportuna de siembra, abonado/fertilización óptima, variedades, densidad de siembra, limpieza de la parcela, falta de riego, etc.).

Durante la cosecha también se producen pérdidas, por la falta de mejores sistemas de almacenamiento (14%) y secado oportuno. Al no conocer los productores las mínimas normas o exigencias de calidad, cosechan las hojas con muchas impurezas.

Durante la comercialización se pierde parte de la producción (12%), debido a que los productores no consiguen colocar inmediatamente la producción por que se encuentran alejados de los principales acopiadores o mercados urbanos.




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